sábado, 11 de septiembre de 2010

RESPECTO A LAS TORRES GEMELAS

¡Culpar al Islam de lo que pasó en Nueva York hace 9 años es como culpar al Cristianismo delos problemas de Irlanda del Norte!”.Sí. Justamente. Ya es hora de dejar de ser tan cautos. Es hora de enfadarse. Y no sólo con el Islam. Los que hemos renunciado a alguna de las tres 'grandes' religiones monoteístas hemos, hasta ahora, moderado nuestro lenguaje por razones de cortesía. Los cristianos, judíos y musulmanes son sinceros con sus creencias y con lo que encuentran sagrado. Hemos respetado eso, incluso cuando no hemos estado de acuerdo con ello. El difunto Douglas Adams lo expresó así en una charla improvisada en 1998 (algo abreviado):

“Hoy, la invención del método científico es, seguro que estamos todos de acuerdo, la idea intelectual más poderosa, el sistema más poderoso para pensar, investigar, comprender y desafiar al mundo que nos rodea, y descansa sobre la premisa de que cualquier idea está para que la ataquen. Si resiste el ataque, entonces vive lo suficiente para luchar durante otro día, y si no resiste el ataque, entonces pasa a la historia. La religión no parece funcionar de esa manera. Tiene ideas verdaderas en su núcleo que llamamos sagradas o santas o lo que sea. Lo que significa es esto: "Ésta es una idea o noción sobre la que no se os permite decir nada malo; simplemente no podéis. ¿Por qué no? - ¡Porque no!". Si alguien vota a un partido con el que usted no comulga, es libre de discutir sobre ello todo lo que quiera; todo el mundo tendrá un argumento pero nadie se sentirá agraviado por ello. Si alguien piensa que los impuestos deben subir o bajar, es usted libre de tener una opinión sobre ello. Sin embargo, por el contrario, si alguien dice: "No debo tocar ningún interruptor de la luz los sábados", usted dice: "Respeto eso".

Lo raro es que, al mismo tiempo que estoy diciendo esto, estoy pensando: "¿Habrá algún judío ortodoxo aquí que se haya ofendido por el hecho de que haya dicho esto?". Pero no he pensado: "Quizá haya alguien de izquierdas o alguien de derechas o alguien que suscriba esta opinión o la otra en economía", cuando estaba diciendo lo anterior. Simplemente pienso: "Bien, tenemos distintas opiniones". Pero en el momento que digo algo que tiene que ver con las creencias (voy a jugarme el cuello y decir irracionales) de alguien, entonces todos nos volvemos terriblemente protectores y defensivos y decimos: "No, no atacamos eso; es una creencia irracional, pero no, la respetamos".

¿Por qué debe ser perfectamente legítimo apoyar al partido Laborista o al partido Conservador, a los Republicanos o a los Demócratas, este modelo de economía o aquél, Macintosh o Windows, pero tener una opinión sobre cómo comenzó el Universo, sobre quién creó el Universo... no, eso es sagrado? ¿Qué significa eso? ¿Por qué lo evitamos por ninguna razón más que porque es a lo que estamos acostumbrados? No existe ninguna otra razón, es una de esas cosas que hemos arrastrado hasta la costumbre, y una vez que se inicia ese ciclo se va haciendo muy, muy poderosa. Estamos acostumbrados a no desafiar las ideas religiosas, ¡pero es muy interesante ver cuánto furor despierta Richard cuando lo hace él! Todo el mundo se vuelve absolutamente desquiciado porque no está permitido decir esas cosas. Pero cuando lo juzgas racionalmente, no hay razón por la que esas ideas no deban ser tan abiertas a debate como cualquier otra, excepto que hemos acordado de alguna manera que no deben serlo”.

--Douglas Adams

Douglas está muerto, pero sus palabras son una inspiración para que nos levantemos y violemos este absurdo tabú. Es hora de que la gente intelectual, en oposición a la gente de fe, se levante y diga: "¡Basta!". Que el tributo a los muertos de septiembre sea una nueva resolución: respetar a la gente por lo que piensa individualmente, en lugar de respetar a los grupos por lo que les enseñaron a creer colectivamente.

A pesar del odio sectario que ha durado siglos (y que obviamente sigue creciendo), el Judaísmo, el Islam y el Cristianismo tienen mucho en común. A pesar de la suavización del Nuevo Testamento y otras tendencias reformistas, los tres rinden lealtad histórica al mismo Dios de las Batallas, violento y vengativo, resumido memorablemente por Gore Vidal en 1998:

“El gran mal inmencionable que hay en el núcleo de nuestra cultura es el monoteísmo. A partir de un texto bárbaro de la Edad de Bronce, conocido como el Viejo Testamento, han evolucionado tres religiones antihumanas: el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam. Son religiones con un dios celestial. Son, literalmente, patriarcales --Dios es el Padre Omnipotente--, de ahí la animadversión por la mujer durante 2.000 años en los países afligidos por el dios celestial y sus delegados terrenales masculinos. El dios celestial es un dios celoso, por supuesto. Requiere total obediencia de todo el mundo en la Tierra, porque no existe sólo para una tribu, sino para toda la creación. Los que le rechacen deben convertirse o ser asesinados, por su propio bien. En el The Guardian del 15 de septiembre, asumí la creencia en la vida después de la muerte como el arma clave que hizo posible la atrocidad de Nueva York. La gran responsabilidad que tiene la religión en los odios subyacentes que motivaron a la gente a usar ese arma en primer lugar tienen una significación previa. Hacer tal sugerencia, aunque sea con la más caballerosa moderación, es realizar un ataque de abusiva condescendencia, como apuntó Douglas Adams. Pero la malsana crueldad de los ataques suicidas, y los igualmente viciosos, aunque numéricamente menos catastróficos, ataques de 'venganza' hacia los desafortunados musulmanes que viven en Estados Unidos y Gran Bretaña, me han empujado más allá de la prudencia ordinaria.”

--Gore Vidal

¿Cómo puedo decir que hay que culpar a la religión? ¿Realmente pienso que, cuando un terrorista mata, está motivado por un desacuerdo teológico con su víctima? ¿Realmente creo que los irlandeses del norte que ponen bombas se dicen a sí mismos: "¡Tomad eso, bastardos de la Trinidad Transustancianista!"? Por supuesto que no creo nada de eso. La teología es la última cosa en la que piensa alguien así. No matan por la propia religión, sino por agravios políticos, a menudo justificados. Matan porque los del otro lado mataron a sus padres. O porque los del otro lado expulsaron a sus bisabuelos de sus tierras. O porque los del otro lado oprimieron económicamente a los de nuestro lado durante siglos.

El odio encarnizado que envenena actualmente la política de Oriente Medio tiene sus raíces en la equivocación, real o percibida, de establecer un Estado Judío en una región islámica. Sabiendo todo lo que los judíos han pasado, debe de haber parecido una solución justa y humana. Probablemente, una profunda familiaridad con el Viejo Testamento ha dado a las autoridades estadounidenses y europeas la idea de que ésta era realmente la "tierra histórica" de los judíos. Aunque no fuera justificable en su tiempo, no hay duda de que hay razón para decir que, ya que Israel existe ahora, intentar cambiar el status quo sería una equivocación peor.Mi punto aquí no es que la religión misma sea la motivación para las guerras, los asesinatos y los ataques terroristas, sino que la religión es la principal etiqueta, y la más peligrosa, por la que puede identificarse un 'ellos', en oposición a un 'nosotros'. Ni siquiera estoy afirmando que la religión sea la única etiqueta por la que identificamos a las víctimas de nuestro prejuicio. También están el color de la piel, el lenguaje, y la clase social. Pero, a menudo, como en Irlanda del Norte, éstas no se aplican, y la religión es la única etiqueta divisoria que hay. Aun cuando no está sola, la religión es casi siempre un ingrediente incendiario en la mezcla. Y, por favor, no mencione a Hitler como contraejemplo. Los delirios de Hitler constituían una religión de fundación propia, y su antisemitismo le debía mucho a su nunca renunciado Catolicismo Romano.

No es exagerado decir que la religión es el mecanismo de identificación de enemigos más incendiario de la historia. ¿Quién mató a tu padre?

No los individuos que vas a matar en 'venganza'. Los propios culpables han desaparecido tras la frontera. La gente que robó las tierras de tus bisabuelos han muerto de viejos. Apuntas tu vendetta a los que pertenecen a la misma religión que los perpetradores originales. No fue Juancho quien mató a tu hermano, pero era católico, por lo que Juancho merece morir 'en recompensa'. Más tarde, fueron protestantes los que mataron a Juancho, así que vayamos a matar algunos protestantes 'en venganza'. Eran musulmanes los que destruyeron el World Trade Center, así que tomémosla con el conductor de turbante de un taxi de Londres, y dejémosle paralítico de cuello para abajo.

No tengo intención de entrar en ese argumento. Pero si no hubiera sido por la religión, el propio concepto de Estado Judío no habría tenido sentido desde el principio. Tampoco lo habría tenido el propio concepto de tierras islámicas, como algo que hay que invadir y profanar. En un mundo sin religión, no habría habido Cruzadas; ni Inquisición; ni pogromos antisemitas (haría mucho tiempo que la gente de la diáspora se habría mezclado y hecho indistinguible de su población huésped); ni problemas en Irlanda del Norte (no habría una etiqueta con la que distinguir a las dos 'comunidades', ni escuelas sectarias que enseñaran a los niños odios históricos -- simplemente serían una comunidad).

Si es pan y vino lo que tenemos aquí, llamémosles pan y vino. El Emperador va desnudo. Es horade abandonar los eufemismos mojigatos: 'Nacionalistas', 'Legitimistas', 'Comunidades', 'Grupos Étnicos'... RELIGIONES es la palabra que busca. Religión es la palabra que tan hipócritamente se esfuerza en evitar.

Por añadidura, la religión es una etiqueta diferenciadora inusual, al ser espectacularmente innecesaria. Si las creencias religiosas estuvieran apoyadas por alguna evidencia, quizá tendríamos que respetarlas, a pesar del desagrado que las acompaña. Pero no existe tal evidencia. Etiquetar a las personas como enemigos que merecen la muerte a causa de desacuerdos en la política del mundo real es bastante malo. Hacer lo mismo a causa de desacuerdos sobre un mundo ilusorio habitado por arcángeles, demonios y amigos imaginarios es (Y hago énfasis en esto) RIDICULAMENTE TRAGICO.

La resistencia de esta forma de engaño hereditario es tan sorprendente como su carencia de realidad. Parece que el control del avión que hace ya casi 9 años se estrelló cerca de Pittsburgh les fue arrebatado a los terroristas por un grupo de valientes pasajeros. La esposa de uno de estos hombres heroicos, tras coger la llamada de teléfono en la que él le anunció sus intenciones, dijo que Dios había colocado a su marido en el avión como Su instrumento, para evitar que el avión se estrellara en la Casa Blanca. Tengo la mayor simpatía por esta pobre mujer en su trágica pérdida, ¡pero piense un momento en esto!

¿No podría Dios haberle dado a los secuestradores un ataque al corazón o alguna otra cosa en lugar de matar a toda esa gente inocente en el avión? Supongo que no le importaba un carajo el Trade Center, no se molestó en trazar un plan para ellos." (Disculpen el lenguaje intemperante, pero, en esas circunstancias, ¿quién puede culparme?)

¿No existe una catástrofe lo bastante terrible para hacer tambalear la fe de la gente, a ambos lados, en la bondad y poder de Dios? ¿Ni el revelador descubrimiento de que puede que ni siquiera exista: que puede que estemos solos, y tengamos que enfrentarnos al mundo real como las personas adultas?

Billy Graham, el consejero espiritual del ex presidente Bush, dijo en la Catedral de Washington hace ya un tiempo:

“¿Pero cómo podemos comprender una cosa como ésta? ¿Por qué Dios permite que haya una maldad como ésta? Quizá es lo que se estén preguntando. Quizá incluso están enfadados con Dios. Quiero asegurarles que Dios comprende los sentimientos que podrían tener.”

Bien, Dios tiene mérito. Estoy seguro de que eso hace sentirse mucho mejor a los afligidos (¡lo patético es que probablemente lo haga!). Graham continuó:

“Me han preguntado cientos de veces en mi vida por qué Dios permite la tragedia y el sufrimiento. Tengo que confesar que realmente no conozco completamente la respuesta, ni para mi propia satisfacción. Tengo que aceptar, por fe, que Dios es soberano, y Él es un Dios de amor y misericordia y compasión en medio del sufrimiento. La Biblia dice que Dios no es el autor del mal. Habla del mal como un "misterio".”

Dos de los más conocidos televangelistas estadounidenses, Pat Robertson y Jerry Falwell(Bastante conocidos en YouTube por la falta de validez de sus comentarios), están menos impedidos por este profundo misterio teológico. En una conversación en el lucrativo show televisivo de Robertson (también transmitido en YouTube), sabían exactamente a quién echarle la culpa. Todo el asunto estaba causado obviamente por el pecado estadounidense. Falwell dijo que Dios había protegido a Estados Unidos maravillosamente durante 225 años, pero ahora, con el aborto, los gays y las lesbianas, "que han intentado secularizar a América... Apunto mi dedo a sus caras y digo que han ayudado a que esto pasara." "Bueno, estoy completamente de acuerdo", respondió Robertson.

Tres palabras: Increíble la Ignorancia de algunas personas (Ya sé que no son tres palabras, pero no encontré una forma más resumida de llegar a mi punto.)

México es el segundo país más religioso del Occidente, Estados Unidos el primero, y su líder cristiano nacido de nuevo está codo con codo con la gente más religiosa de la Tierra. Ambos lados creen que el Dios de las Batallas de la Edad de Bronce está de su parte. Ambos ponen en riesgo el futuro del mundo basándose en la fe inquebrantable y fundamentalista de que Él les dará la victoria. Por cierto, la gente habla de fundamentalistas islámicos, pero la acostumbrada distinción gentil entre el Islam fundamentalista y el moderado ha sido demolida convincentemente por Ibn Warraq, en su informado libro "Por qué no soy musulmán".

La psique humana tiene dos grandes debilidades: el deseo de venganza a través de varias generaciones y la tendencia a colocar etiquetas de grupo a la gente en lugar de verlos como individuos. La religión abrahámica sanciona fuertemente ambas --y crea una mezcla explosiva con ambas. Sólo los ciegos voluntarios serían incapaces de ver la implicación que tiene la fuerza divisiva de la religión en la mayoría, si no en todas, las enemistades violentas del mundo actual. Sin duda alguna, es el principal elemento agravador de Oriente Medio. Aquéllos de nosotros que durante años hemos ocultado educadamente nuestro desprecio al engaño colectivo de la religión necesitamos levantarnos y hablar. Ahora las cosas son diferentes. “Todo ha cambiado, cambiado del todo”, y no solo es nuestro derecho, si no nuestra obligación acabar con los atavismos que atan el pensamiento humano y ya de esta manera poder luchar conjuntamente todas las personas de todas las razas para un mismo bien común... Un Mejor Mañana.

--Antonio Limón Soto

El Porque De Mi Ateismo


EL PORQUE DE MI ATEISMO

El común de la gente asume que toda persona que conoce, piensa y opina lo mismo que uno,excepto en algunas cosas, la religión por lo general no es tema de discusión habitual entre desconocidos. Tanto es así que por ejemplo, cuando uno debe hablar con una persona desconocida se dirige a él o ella en el mismo idioma que uno mismo habla, esto se hace sin pensar, y uno espera que le responda en ese mismo idioma, por lo menos así es en mi ciudad. Como dije la religión no es un tema de conversación habitual pero cuando el tema surge uno siempre tiende a asumir lo que a uno le parece es la opinión de la mayoría. Al vivir yo en una sociedad católica, cuando el tema de conversación pasa por lo religioso la persona con la que platico asumirá, con justificada razón, de que yo también soy católico.

A menos que esa persona no sea católica casi nunca me preguntan si yo, efectivamente lo soy. Es gracioso para mí ver la sorpresa que se llevan cuando afirmo que no soy católico. La presunción inmediata es encasillarme en alguna otra rama del cristianismo, cosa que también niego. Por tanto surge la pregunta "... y entonces?". "Soy ateo", aseguro.

Allí empiezan las caras de sospecha, de incredulidad y a veces de rechazo.

La gente tiene un muy mal concepto de los ateos, somos "bicho raro", somos satánicos (sin darse cuenta que ese es un concepto teísta, exactamente lo contrario de ser ateo), somos inmorales, sin ética. Luego surge la pregunta de rigor "¿por qué eres ateo?",también de la mano vienen las presunciones "algo pasó en tu vida que dejaste de creer" (asumiendo erróneamente que uno nació creyendo en algo), las justificaciones "seguramente aún no conoces al verdadero dios" o “Seguro que los malos amigos te hicieron ateo”. Nunca nadie con elbque me haya tocado esta situación se le ocurrió pensar que soy ateo por lógica, siempre es por falta de "fe" o "ignorancia de la fe" o "desconocimiento de la palabra".

Antes me armaba de paciencia y trataba de explicar los argumentos lógicos que me llevan a ser ateo pero hace mucho que desistí de ese proceder. Llegué a la conclusión de que por más buenos argumentos que expusiera, el creyente no lo va a entender. "Pero en algo tienes que creer" dicen tratando de justificar su ceguera mental. ¿Por qué?, ¿por qué hay que creer en algo?

Tal vez antes de proseguir valgan algunas aclaraciones.

El ateísmo no es una religión. No existe algo llamado "religión atea" puesto que el ateo por definición es alguien que no cree en la existencia de ningún serdivino, en ninguno, seaeste bueno o malo.

Para ponerlo en perspectiva, estoy seguro que Ud. no cree que Papa Pitufo exista, ¿verdad?, sus razones tendrá para no creerlo, pues bien un ateo es exactamente eso, un ateo no cree que un ser (o varios) tal como Dios exista. Pero vale hacer una distinción entre dos tipos de ateísmo. El ateísmo débil es el que no cree en dioses por simple escepticismo mientras que el ateísmo fuerte no solo es escepticismo sino también la imposibilidad de que ningún dios o cosa parecida exista (sí, esto incluye a Satanás o cualquier entidad "maléfica"). Por otro lado existe un grupo de gente que se auto define como Agnósticos, que suele confundirse con ateísmo, no es lo mismo, un agnóstico es alguien que si bien no cree que algún dios en particular exista si alguna vez se prueba de que existe, la cuestión es irrelevante pues si antes de probarse también existía y no les afectaba no hay razón para pensar que a partir de su demostración siga influenciando de alguna manera sus vidas, para ellos saber si dios existe o no, es simplemente una pérdida de tiempo.

En mi caso particular soy ateo fuerte, es decir, no solo no creo que ningún dios exista sino que estoy convencido de que nunca existirán, y no soy agnóstico ya que en mi interior si siento que sea una parte relevante en mi vida y en mi desarrollo, ya que mi entorno al ser mayormente religioso, me resulta desagradable observar tanta contaminación mental, contaminación con nombre propio, Dios.

En cualquier discusión seria acerca de estos y otros temas, y si sigue leyendo estará de acuerdo conmigo, cada vez que se hace una afirmación y esta quiere que se sea aceptada por el resto es obligación de quién hace la afirmación demostrar por qué es verdadero lo que se afirma.Por otra parte tengo que aclarar también un concepto erróneo acerca de los ateos por parte de los teístas y es el que suponen que los ateos creen en la ciencia y nada más, haciéndola su "religión", esto tampoco es así. Para nosotros (al menos para mí en particular) la ciencia y más que nada su método científico es el método más confiable que tenemos para conocer la verdad pero de ninguna manera es para nosotros una cuestión de "fe", mucho menos una religión y menos aún una "verdad absoluta". Todo esto me lleva a introducir la filosofía en la discusión, en especial la lógica.

Es muy común para un ateo como yo cuando se discute acerca de la existencia de dios que el teísta nos trate de "poner en aprietos" y pedirnos a nosotros que demostremos que dios no existe. La frase típica para esto es "Dios existe, pruébame que no es cierto". Con la misma liviandad de palabras yo podría argumentar algo como "Los unicornios azules con cuerno de oro existen, demuéstrenme lo contrario". Y ninguno de los dos llegaría a ninguna parte. Es por este motivo (y no el único) que los ateos nos quedamos cruzados de brazos esperando la prueba definitiva de la existencia de dios que dicho sea de paso nadie nos ha traído (¿aún?). A mucha gente le parece que esta es una posición cómoda y nos acusan de no hacer el esfuerzo de creer pero como se ve, la liviandad de palabra de los creyentes nos fuerzan a recurrir a argumentos como el mencionado ("Jaja!, por supuesto que los unicornios no existen, ¿tú realmente crees que sí?").

Vivo en una sociedad judeocristiana, no conozco mucho de otras, para el teísta cristiano la existencia de dios es un hecho y no piden ninguna demostración debido a que ellos tienen fe de que es así, cuando se les pregunta por qué creen que dios exista recurren a argumentos irracionales que tendrá mucho sentido para ellos, pero no para un ateo. El preferido es "porque la Biblia lo dice", esto, en lógica, es un argumento circular y por tanto irrelevante. Como la Biblia es "palabra de Dios" es obvio que Dios existe, dicen los cristianos sin darse cuenta que un escrito que dice que algo existe no puede ser prueba de la existencia de ese algo, por mas bien escrito que esté. Lo que me lleva a preguntar que cómo saben que la Biblia es en realidad "palabra de Dios" (notese que los musulmanes no opinan lo mismo y ellos también son creyentes en Dios), "porque así me lo enseñaron", esto a la postre, siempre termina en un mismo punto, "creer por que sí" y eso a toda vista es irracional.

"Pero alguien tuvo que haber creado todo lo que hay en el universo". La cuestión no es quién sino cómo, atribuir esa función a un ser sobrenatural (o varios) crea más preguntas que respuestas, indefectiblemente ese no puede ser el camino racional para hallar la solución al problema. La afirmación de que Dios como es todopoderoso y creador del universo entonces debe existir no es válida, ya que por más que se defina precisamente cómo es Dios y lo que hace no implica necesariamente que debe de existir. Mucha gente sabe cómo es Papa Pitufo y lo que puede o no puede hacer pero eso tampoco implica que ese ser exista. Otro argumento es "millones de personas creen en Dios, entonces debe de existir", otra falacia, en la antigüedad casi todo el mundo creía que la tierra era plana y luego resultó no ser así. Luego el caso anecdótico "yo tuve una experiencia con Dios..." es simplemente subjetivo, incomprobable e irreproducible (y lógico, solo le sucede a los creyentes, ¿qué raro no? ¿Porque nunca le ha pasado a un ateo?), no es un argumento lógicamente válido.

Si llegado a este punto Ud. que es creyente se empieza a sentir molesto por lo que lee imagine si lo escuchara de mí personalmente, seguramente se enojará conmigo, lo sé porque ya me ha pasado, es por eso que antes dije que desistí de discutir el tema cuando se me plantea. Es mejor aceptar las creencias o falta de creencias del otro y vivir en paz.

Los ateos no hacemos proselitismo, al menos yo no lo hago, no creo que en su vida vea a un grupo de personas golpeando puerta por puerta tratando de que la gente "se convierta al" ateísmo. Y en lo personal me molesta sobremanera que alguien venga hasta mi con el propósito de convencerme de que mis creencias o la falta de ellos sea un error esgrimiendo para probarlo argumentos dudosamente lógicos y obviamente irracionales y de fuentes nada fidedignas (nótese... Biblia) No estoy para perder el tiempo escuchando discursos de pulpito, si usted lee esto con la esperanza de tratar convertirme a su empresa… perdón religión, ahórrese la molestia, mi conciencia está en paz y no admite ser molestada.

La verdad es que mi ateísmo es solo una parte de mi carácter, por sobre todo soy un escéptico empedernido, basta decir que mi filosofía de vida puede resumirse como "nada existe, nada es verdadero hasta que se demuestre lo contrario", mi ateísmo es solo consecuencia de esta filosofía. Pero además y por si esto fuera poco, mi escepticismo es taimado y soberbio, ¿por qué?, porque me gusta engañar para poner a prueba lo que se pretende que yo crea. Esto me ha traído muchos enemigos y situaciones difíciles.

Muchos proselitistas, sin importar el signo de su creencia, me invitan, luego de intercambiar opiniones conmigo, a que concurra a sus salones de reunión, llámese iglesia, templo, parroquia o como sea. Siempre declino la invitación. No por miedo a "perder mi fe" sino por miedo a que se me escape una risa cuando lo que recomienda la situación es una postura solemne.

Y haciendo retrospectiva, porque habría yo de pertenecer a alguna religión fuera la que fuese, acaso no ha sido la religión la causante de las cruzadas, o acaso no fue la religión el principal motivo que impulso el holocausto o los pogromos en la unión soviética, o de la lucha interminable en Irlanda por la religión? No digo que sea la religión el único motivo que ha impulsado este, pero si el mayor en muchos de los casos.

--Antonio Limón Soto